El camino – parte II

(sigue de “El Camino” Parte 1…)

índice

Ahora te ves lanzado hacia un nuevo recodo del camino, un tramo más alto, más amplio. ¡Te has fortalecido! has sido refinado! Fuiste la montaña que movió tu fe y has regresado al camino.
Haces bien en ser conocedora de todas éstas cosas: de cómo avanzar, y de cómo se puede retroceder, de cómo salir airosa de éstas duras pruebas y de cómo poseer la fuerza para conseguirlo.
Porque eres fuerte …muy fuerte, ¡como admiro tu fortaleza! ¡cuánto recuerdo tus palabras! No sabes lo cerca que te siento, todos los días, al despertar por la mañana, al llegar el medio día, al caer la noche… ¡ni te lo imaginas!

La meta se alcanza si permanecemos ahí, constantes, con persistencia, caminando a través de éste tumultuoso mundo sin extraviarnos, sin dejarnos llevar por sus muchas corrientes cambiantes, sin desaparecer en sus controversias, sin contaminarnos con sus ideas, con sus metas egoístas, con su amor al ego…

An mylastsin.com
Caemos muchas veces a lo largo del recorrido, si, tropezamos aquí y allá, sangramos con cada golpe, quedamos aturdidos durante algún tiempo, pero finalmente, al llegar la mañana, seguimos ahí…
junto a otros viajeros, cada cuál a su paso, cada cuál a su ritmo, de pié o caídos (pero dispuestos a levantarnos) descansando o corriendo, todo consiste en lograr permanecer ahí. ¡Tenemos que permanecer ahí, inamovibles a través de los tiempos!

DESIERTO
Hay cietos tramos desde donde se divisa un desierto implacable, toneladas de arena y sol ardiente, calor, sudor y fatiga. Sequedad, desolación, ruina…muerte.
Al girar del otro lado del camino la pendiente de la montaña desciende casi en picado como queriendo desafiar a la gravedad, va a encontrarse casi desesperadamente, con las dunas que moran debajo.
Toneladas y toneladas de arena parecen alzarse tras un cristal imaginario, como si de un gigantesco reloj de arena se tratase, la arena lo engulle todo, puede tragarte lentamente, sumergirte en sus entrañas de partículas incontables y enterrarte, como muerta en vida… así es la soledad, similar a un desierto de dimensiones incalculables dónde los limites los pone tu imaginación, para algunos insignificante, para otros eterna.

 

dunas_camino_mylastsin.com

¡Mira hacía el horizonte! tan solo ves arena, inmensas olas de polvo interminables, cuál laberinto sin salida, espejismo sin espejos, pasos errantes, sol hiriente… desierto sin final de infinita soledad. ¡Más no te hundas! Aguza tus ojos, aparta de ellos el engaño, aleja la pena, seca tus lágrimas. Así podrás ver que nunca estuviste sola, puedes sentir siempre quién aferra tu mano, te colma de bondades, te protege, te calma…

desierto_dunas_mylastsin.com
Haces bien en tener consciencia de esta otra artimaña, una de las más destructivas, no pocos perecieron entre las aguas, pero no menos desaparecen entre las bastas arenas. Pero sea cuál sea el paisaje que nos descubra el camino, sea cuál sea la artimaña, la trampa, el engaño o la prueba, a veces nuestro peor adversario somos nosotros mismos…

Saldremos con y con Su ayuda. Porque hemos sido hecho “fuertes” en nuestra debilidad, porque nos otorga el poder que “vá más allá de lo nomal”, porque por medio de los débiles serán avergonzados los poderosos, y reyes mismos caerán mientras alzamos un clamor gozoso.
Formamos parte de ese ejército, uno que carece de armas ofensivas y aún siendo así, portamos la mejor armadura existente. La mejor de las espadas, forjada a fuego lento con las llamas de “la verdad” ese fuego ardiente que brota del corazón y pone la palabra en nuestra boca. Alabanzas proferimos a modo de grito de guerra…

Es un gran privilegio estar en pié junto a ti en ésta batalla, nuestra cruzada, nuestra guerra.
Tan ciertamente como que Jah vive estaremos allí , uniremos manos y voces (nuestras almas están aferradas para siempre, vida con vida) junto a los ángeles que nos guían cantaremos alabanzas y mirando atrás tan sólo por un momento , veremos desaparecer aquél angosto camino por el que ascendimos, el pedregoso camino durante el que nos conocimos, el abrupto camino que a tantos nos unió, y que resultó ser el único lugar por el que acceder hacia un nuevo mundo.
Y entonces mi querida Rebeca, solo entonces, amaremos “el Camino” con un amor con el que nunca antes habremos sentido… y justo antes de que se cumplan las palabras que dicen “las cosas anteriores han pasado, y ya no subirán al corazón” tendremos el tiempo justo de pensar en ese camino… ¡Bendito Camino!

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .